La palabra GRACIAS es corta y fácil de decir, pero conlleva un gran significado y repercusión.
Sin embargo, algunas veces, con la complejidad de la vida cotidiana nos olvidamos del Poder de su existencia.
Desde pequeños nos enseñan a dar las GRACIAS por un caramelo o cualquier otro regalo.
Nuestra madre o padre, inmediatamente nos dice, el famoso y conocido ¿Qué se dice?
Pero, conforme crecemos, tenemos ese hecho de dar las GRACIAS tan integrado en nuestra vida cotidiana que casi de forma automática, como señal de cortesía y buenos modales, creemos que basta con darlas para convertimos en alguien Agradecido.
Si nos respondiésemos a nosotros mismo, la sencilla pregunta de ¿cuándo damos las GRACIAS ?
La mayoría, de forma mecánica, contestaría que cuando alguien nos hace un favor, nos ayuda, nos presta o nos regala algo etc.
De esta forma, habitualmente expresamos la GRATITUD como la presencia de algo positivo por parte de alguien....... De hecho, diversas definiciones, coinciden en que la GRATITUD es “un estado afectivo cognitivo resultante de la percepción de haber sido beneficiado por un agente externo, de manera solidaria, desinteresada y gratuita”.
Pero la GRATITUD no solo se reduce a ello.
También podemos ser capaces de expresar GRATITUD hacia nosotros mismos (el ser como somos, nuestra forma de actuar, nuestros logros, metas o éxitos).
AGRADECER los momentos desafiantes, ser conscientes de nuestros errores, fracasos, situaciones inesperadas que nos hacen aprender, superarnos y aceptarnos).
La palabra GRACIAS tiene un poder inimaginable.
Concretamente, realizaron el estudio de analizar la repercusión del sentimiento de GRATITUD expresándolo de diferentes maneras (con una nota personal, dando las GRACIAS , comparándose con gente que tiene verdaderos y graves problemas o controlando los pensamientos negativos) y lo que pudieron concluir es que las personas que hacían de esta actitud un hábito de vida se encontraban más saludables, optimistas y felices son sus vidas.
De forma congruente, otros investigadores afirman que la gratitud está relacionada con la mejora de las relaciones interpersonales, el altruismo, la superación del estrés, actitudes negativas y nuestro estado fisiológico.
Es decir, la GRATITUD es una habilidad principal para desarrollar y fomentar los niveles de bienestar emocional, satisfacción y calidad de vida.
El AGRADECIMIENTO , incluso, puede convertirse en una forma de vida, siendo este la actividad de ver lo personal o aquello que viene de fuera, ya sea de los demás como de la vida en sí, como algo positivo.
De esta forma, AGRADECER sería expresar reconocimiento y apreciar la vida.
Es por ello, que para cultivar el AGRADECIMIENTO te invitamos a que mires a tu alrededor y tomes consciencia de lo que AGRADECIDO que eres o puedes llegar a ser.
Hay personas que no tienen dificultades para AGRADECER todo aquello que la vida les pone por el camino y, sin embargo, a otras les resulta bastante complejo.
A algunas de estas últimas, incluso, les resulta incapaz el hecho de practicar la GRATITUD porque nunca resultan contentas ni satisfechas por lo que les sucede.
Esta insatisfacción es similar al pequeño pasaje:
En una ermita, ante una imagen un hombre joven lloraba quejándose porque no tenía zapatos, hasta que detrás de él escuchó los lamentos de un viejo que, de rodillas, lloraba porque no tenía pies.
¿Significa esto, que es necesario encontrar a alguien que sufra más que nosotros para comenzar a AGRADECER , lo que tenemos?
Sinceramente no, a pesar de que, en algún momento, nos haga falta verlo de esta manera para reaccionar.
La GRATITUD es una actitud que nace de la HUMILDAD y, por tanto, para ser AGRADECIDO primero hay que ser humilde.
A continuación, dejaremos unos ejercicios ..
- Escribe un diario de gratitud:
Tómate 5 minutos para escribir y agradecer todas esas cosas positivas del día, antes de irte a dormir, ya sean el resultado de algo que te haya sucedido, alguna característica personal o cierto favor por parte de alguien.
- No olvides compartir ese sentimiento ya sea con la otra persona o contigo mismo/a.
- Recuerda lo malo:
A pesar de que resulte contradictorio, reflexiona y descubre el resultado positivo de algo que te haya ocurrido y que al principio pensaras que solo traía cosas malas. Si todavía no lo descubres, agradece el hecho de que estás intentando descubrirlo y verás cómo tus sentimientos ante esa percepción van cambiando.
- Expresa la GRATITUD
Cuando des las gracias, disminuye el ritmo de la respiración y préstale atención. Percibe como fluye, como inspiras el aire y lo expulsas, sin esfuerzo, repitiendo la palabra “gracias” mentalmente en silencio para recordar que hasta esta respiración es un regalo de lo maravillo que resulta estar vivo.
Intenta ver el mundo con los ojos de ese niño del que mencionábamos anteriormente, el mismo, que apreciaba las cosas naturales y daba las GRACIAS por todo lo que era capaz de percibir.
A pesar de que hay gente que considera que estar AGRADECIDO es consecuencia de un acontecimiento extraordinario.
Recuerda que, el secreto está en poder ser capaces de dar las gracias sin que suceda algo asombroso, que las personas con altos niveles de felicidad se sienten AGRADECIDOS por todo y no por algo especial....... No necesitan razones concretas, sino que reconocen lo bueno que tienen las cosas simples y que en el día a día a veces es difícil de valorar.
Y, por último, pero no por ello lo menos importante, “GRACIAS ”.
Muchas de nuestras comunicaciones con otras personas deberían terminar con esta palabra.
GRACIAS ..Atte Isela Nidez...




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